De los ecos y las voces

Posted: 31st January 2011 by Ekain in Uncategorized
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Ayer me quedé un tanto perplejo cuando al leer la edición digital de El Mundo me encontré con el siguiente titular Urkullu confía en que el PNV aplaque los ecos de los presuntos casos de corrupción.

Ya el titular, que no deja de ser el resumen de las palabras de Urkullu, esquematiza de forma clara y contundente la que ha venido siendo la estrategia del PNV ante estos casos de corrupción. Lo que le molesta al PNV no es su propia corrupción interna ─con la que, como todo apunta, ha venido conviviendo tranquilamente long, long time ago…─ sino que, como dirían castizamente, su mierda se esté lavando fuera de casa, en este caso, fuera de Sabin Etxea.

Si seguíamos leyendo la noticia, encontrábamos perlas como que el ¿líder? jeltzale aseguraba que por lo menos en lo que respecta a la información de la que hasta el momento disponemos, el PNV no tiene nada que ver con estos casos.

Hay quien diría que no hay mayor ciego que el que no quiere ver, pero la verdad es más triste que todo eso. Si el señor Urkullu y el resto de dirigentes del PNV se conformaran con tomarse el pelo a sí mismos, poco podríamos decir. Sin embargo, estas palabras responden a una campaña orquestada para seguir llamando estúpida a toda la ciudadanía vasca.

La experiencia democrática nos ha enseñado, entre otras cosas, que la sociedad no perdona a quienes no asumen sus problemas internos y hacen limpieza. Es día 31 de Enero de 2011 y el PNV sigue sin asumir sus responsabilidades por los casos de corrupción que están investigando los tribunales y el Parlamento Vasco.

El PNV de los despropósitos

Posted: 29th January 2011 by Ekain in Uncategorized
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Hubo un tiempo en el que el PNV pretendió ser el partido de la seriedad. Un partido en el que el principal mensaje a lanzar era aquél que les permitiera transmitir a la ciudadanía que sus ideas, su proyecto y sus candidatos, eran los únicos dignos de confianza, frente al resto del arco político que, poco menos, era dibujado como una panda de gaznápiros, ávidos de arrebatar el poder a sus legítimos dueños o herederos.

Pero en aquel mismo tiempo, algo comenzó a torcerse. De repente, algún lumbreras, sin haber hecho ningún tipo de transición o aviso al electorado tradicional del PNV, más que dispuesto a comprar aquella imagen de sensatos, dignos, prudentes e, incluso, reservados, decidió lanzar a los candidatos de su formación, disfrazados de Mr. Spock, no sabemos con qué misión, pero sí con la consecuencia de hacer el ridículo ante los atónitos ojos de la sociedad vasca que, a día de hoy, aún no ha podido quitarse de encima la sensación de vergüenza ajena que nos provocaron.  

Y, pasadas las elecciones, perdidos ya el Gobierno Vasco y la impunidad que les permitía mantener su control exhaustivo de todos los resortes del poder, resulta que aquellos que se presentaban prácticamente como los únicos representantes de la cordura, las esencias de la tierra y la democracia, ni eran tan  buenos gestores, ni tan siquiera eran tan buenos demócratas.

Gracias a la pérdida del poder del PNV, la ciudadanía vasca ha podido conocer de primera mano los casos de corrupción, prevadicación e incluso espionaje que asolan a un partido en proceso de putrefacción. Pero, lejos de hacer de necesidad virtud, parece que aquél mismo experto estratega que un día pensó en el travestismo como medio para consolidar un mensaje de seriedad y confianza, ha aconsejado a los líderes jeltzales seguir riéndose de todo y de todos, haciendo el ridículo hasta el infinito y más allá.

Asistimos a un escenario de confrontación interna en el que quién en teoría lidera el PNV -aclaro que es Urkullu-, ruega a los imputados, todos ellos miembros de su partido, que entreguen el carnet de afiliados y sólo se atreve a poner la mano en el fuego por la ejecutiva que él mismo dirige, sin molestarse en tratar de defender, mínimamente, a las ejecutivas provinciales que, casualmente, dirigen Gerenabarrena y Egibar, a la sazón, por lo que los expertos apuntan, adversarios internos del primero de ellos.

Nos encontramos ante un presidente del PNV, que sólo consigue que los imputados entreguen sus carnets cuando, tal y como hemos conocido por la prensa, Egibar y Gerenabarrena se lo solicitan -u ordenan-, poniendo de manifiesto la falta absoluta de autoridad de ese Urkullu que en su blog se atreve a plantear que las investigaciones de estos casos de corrupción son simplemente ataques al PNV.

Y, por supuesto, nos encontramos ante un Iñigo Urkullu al que, por si fuera poco, ahora no le hacen ni caso en la provincia que, al menos en teoría, le era leal. Conocemos hoy, a través de El Correo que  El PNV vizcaíno incluye en sus listas forales a  la alcaldesa de Zamudio, Sorkunde Aiarza, recientemente condenada por la Audiencia a nueve años de inhabilitación  por un delito de prevaricación.

¿Esta es la forma en la que el PNV lucha contra la corrupción? Señor Urkullu, hubiera estado bien que cuando hizo pública su petición de los carnets a los imputados en casos de corrupción, nos hubiera avisado de que no era para expulsarlos del PNV, sino para incluírlos en sus listas electorales.

Hubo un tiempo en el que el PNV pretendió ser el partido de la seriedad…

Cubanólogos

Posted: 3rd March 2010 by Ekain in 1
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Resulta que miremos donde miremos, sea a izquierda o a derecha, estos días se ha puesto de moda la figura del cubanólogo. A ambos lados del espectro ideológico ha surgido, a modo de exotismo ilustrado, el papel del experto en Cuba que, sin saber muy bien a quién representa, se harta de acudir a platós y tertulias radiofónicas para hacer de portavoz de quienes, posiblemente, ni siquiera sepan de su existencia.

El cubanólogo es, por definición, ducho en la materia cubana (que quizá se impartía como asignatura en la ESO, aunque aún estoy cerciorándome del dato) y, ante todo, incapaz de comprender que el de enfrente puede llevar algo de verdad.

Los hay Castristas y Anticastristas pero, lo que es más gracioso, es que se posicionen en uno u otro bando, ambos se erigen en defensores de la libertad.

La última salida de pata de banco fue la del actor Willy Toledo que, en un alarde de supina maestría en las cuestiones cubanas, no dudó en manifestar que Orlando Zapata, la última víctima de la represión castrista, no era más que un delincuente común. Hay que reconocerle al señor Toledo que, tras esa manifestación, añadió su repulsa por lo sucedido y determinó que la responsabilidad de aquella muerte era imputable al estado cubano, del que como preso dependía.

Yo creo que las declaraciones de Willy Toledo no fueron afortunadas. No voy más allá. Sin embargo, la derecha mediática, ha encontrado en este actor su particular muñeco del pin, pam, pum de la semana. Sólo hay que darse una vueltita por Intereconomía o Veo TV, para ver cómo se han centrado en él para llevar a cabo la maravillosa tarea de despellejar al de enfrente.

Como decía, cubanólogos los hay de ambos lados y, dentro de la derecha, más aún. Pero resulta que, si de por sí la figura del cubanólogo nace del más indecente de los paternalismos, en los cubanólogos de derechas esta circunstancia se acentúa hasta llegar a las más altas cotas de delirantes contradicciones.

Ahí tenemos a quienes cuando Garzón quiso empapelar a Pinochet, se encendían como una mecha al grito de “hay que dejar que Chile haga por sí misma su transición, sin injerencias”; aquellos mismos que han defendido públicamente la transición tranquila que se realizó en España -al menos ahora que es políticamente correcto decirlo, porque muchos de ellos ni siquiera creían en la transición cuando les tocó vivirla-; a todos los que miran hacia otro lado con Colombia, pero no dudan en volcarse contra Chávez; y todos ellos, al unísono, no dudan en reducir su coherencia a escombros y predicar con Cuba lo que no han hecho con otros casos. ¿Por qué? Pues muy fácil. Franklin Delano Roosevelt  lo tenía claro y ellos también. Pinohet, Franco o Uribe serán unos hijos de puta, pero son sus hijos de puta.

 

LA TEORÍA DEL CAOS

Posted: 1st March 2010 by Ekain in 1
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Acabo de ver una pequeña concentración en la que se exhibía una singular pancarta: Incomunicación = Tortura.

Concentraciones como estas no son del todo inusuales en España y, mucho menos, en este rinconcito del mundo que se llama Euskadi.

Alguien podría sorprenderse de que algo tan simple como aquel lema haya despertado en mí la necesidad imperiosa de despertar de mi letargo bloguero, para expresar la imprudencia de afirmaciones como esas.

Cualquier especialista en marketing, no dudaría en afirmar lo acertado del lema. Es simple, fácil de recordar y, lo que es más importante, expone una identificación de términos que pretenden poner el mensaje tan mascado, que no sea necesario interpretar absolutamente nada. Simplemente, Incomunicación es igual a tortura.

En este mundo de lo fácil, donde las imágenes se quedan grabadas a fuego en la retina de la gente, lanzar mensajes con contenido no se lleva. Y, mucho menos, proponer ideas complicadas que requieran cierta explicación. No vaya a ser que tengamos que pensar…

Pero, con todo, a riesgo de parecer un estúpido homo sapiens, me niego a dejar pasar de largo barbaridades como esas.

Estoy seguro de que, la veintena de hombres y mujeres que sujetaban la pancarta, tienen familias, alguna que otra propiedad y, por supuesto, la sana costumbre de manifestar sus ideas a los cuatro vientos que, para eso, vivimos en una Democracia. De hecho, no me quiero ni imaginar el alboroto lógico que armarían si algún elemento pusiera en peligro cualquiera aquellas manifestaciones o bienes preciados.

Pues señores, en el mundo de lo idílico o, como diría Homer Simpson, en el país feliz, en la casa de gominola, en la calle de la piruleta, puede que no sea necesario asegurar todas esas cosas. Puede que en ese mundo de lo fantástico, sea posible salir a la calle sin riesgo a sufrir un atraco, tener una casa sin riesgo a que te la roben o expresar todas tus ideas sin poner en peligro tu vida. Pero resulta que esos hombres y mujeres de la pancarta viven en el mismo mundo que yo donde, desgraciadamente, existen atracadores, violadores, ladrones e, incluso terroristas.

Por esa razón, porque queremos un mundo en el que no suframos más riesgos de los necesarios, existen normas que aseguran un cierto orden. Y para mantener ese orden es necesario que, ante incumplimientos graves del mismo, que ponen en peligro a toda la sociedad, existan otras normas que prevean sanciones para quienes nos ponen en peligro. Eso es orden y, todo lo demás, es caos.

En el caso de la incomunicación, la legislación española la prevé sólo para casos muy excepcionales como es el de terrorismo y, en todo  caso, de manera transitoria. Aún así, incomunicados o no, los terroristas cuentan con una serie de garantías, derivadas del mismo Estado de Derecho que ellos critican, que aseguran su indemnidad física y todos sus derechos procesales. ¡Oh Dios mío! Qué tortura tan grande.

La incomunicación no se aplica a quien hurta una cartera, ni a quien roba un banco. No. Se aplica exclusivamente a los sujetos más peligrosos de una sociedad como la nuestra, que no son sino quienes ponen en peligro a la propia sociedad.

La incomunicación sólo podría ser entendida como tortura en los supuestos en los que es aplicada indiscriminadamente contra cualquier ciudadano y por personas ajenas a los procesos que garantizan nuestros derechos democráticos. Por ejemplo, la incomunicación que sufrió Ortega Lara o a la que sometieron a Miguel Ángel Blanco antes de descerrajarle un tiro en la nuca sí es tortura. Pero, no sé que me da, que aquellos de la pancarta no contemplaban, ni de lejos,  que estos casos que acabo de relatar pudieran calificarse de otro modo que de acciones de lucha para la defensa de los derechos de Euskal Herria.

La tortura a la que ellos se refieren es la que se ejerce contra los terroristas al aplicarles el régimen de incomunicación previsto en la legislación penal. Pues dicho esto, parece razonable pensar que esta identificación es sólo posible no ya si nos ponemos en el papel del criminal, en vez de en el de la víctima, sino encima, en el papel del criminal jeta que es incapaz, siquiera, de asumir que sus actos delictivos tienen aparejados consecuencias.

El lema que tan orgullosamente portaban mis amigos los concentrados, no quiere decir otra cosa que dejen ustedes que estos muchachos delincan y, además, no les penen por ello.  Es decir: caos.

Pero el caos tiene algo bueno. Esos señores solo han necesitado dos palabras y un signo (=) para expresar su particular teoría del Caos. Sin embargo, la teoría del Orden ha requerido, en este caso, 15 párrafos para explicar algo que, no por obvio, deja de necesitar explicación.

¿Qué tendrá más éxito en este mundo del mensaje fácil?

Corrupción

Posted: 28th October 2009 by Ekain in Uncategorized
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Parece que, de un tiempo a esta parte, no hay mañana que se precie en la que nuestro café con leche mañanero no vaya acompañado de la cláscica racioncita de tostadas y el tradicional caso de corrupción del día.

No, no me entiendan mal. No es mi intención quitarle hierro al asunto, ni justificar lo injustificable. Más bien, si alguna es mi intención -quíen lo sabe-, lo que me gustaría es denunciar la vanalidad con la que determinados medios de comunicación están presentando estos casos.

Vivimos en una sociedad mediática en la que corruptos declarados han contado, no en pocas ocasiones, con la simpatía de medios de comunicación que, lejos de obviar su condición de chorizos, la han potenciado como parte de la idiosincrasia propia del personaje. Acuérdense ustedes del simpar Jesús Gil y de su jaquzzi mamachichero.

Y es esta sociedad de la ¿información? en la que las imágenes más repetidas del caso Gürtel son las de la boda de la hijísima de Aznar. No porque sean relevantes para el caso, sino porque mezclan política, conchaveo y corazón. Vamos, lo que todo amarillista calificaría como una perita en dulce.

Pero además, no se nos puede olvidar, el político, como idea en sí mismo, ha venido convirtiéndose en el objetivo preferido de los medios. Unos medios que, en cuanto encuentran el más mínimo resquicio, no dudan en presentar a la clase política como la causa de todos los males. Y, sinceramente, eso es lo que más me mosquea.

En general, quienes se dedican a la política son personas normales que, en más de un ochenta por cierto, no ganan ni un sólo duro con ella. Me refiero a concejales, miembros de estructuras orgánicas que no han cobrado nunca ni un sólo euro por dedicar su tiempo a la comunidad. Y esa gente, a pesar de que los medios no hablen de ellos, EXISTE.

Por mucho que se empeñen, un Partido Político no puede medirse por el número de corruptos con que cuenta. Eso sería como hablar de los médicos en base a quienes han cometido negligencias o de los periodistas, en base a quienes presentan informaciones no contrastadas ni veraces.

Un Partido Político debe medirse por la grandeza de las gentes que le dedican su tiempo por simple ideología. Y, frente a la corrupción, un Partido Político deberá ser medido en base a las decisiones que tome respecto a la trama corrupta, una vez descubierta.

Vamos, para terminar, que me gustaría contar con unos medios de comunicación capaces de tratar con la veracidad y contundencia que se merecen los corruptos que tanto nos indignan. ¿Cuándo? No lo se. Hasta ese momento sólo me queda decir: el caso de corrupción nuestro de cada día, dánosle hoy.

Josu Erkoreka ve cerdos volar

Posted: 19th February 2009 by Ekain in Uncategorized
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IBARRETXE, ahora NUNCA MÁS

Posted: 11th February 2009 by Ekain in Uncategorized
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Porque me aburre; porque miente más que habla; porque quiere la Euskadi que yo no quiero; porque es gris; porque ha olvidado lo que es ser joven; porque le importan un bledo nuestros problemas; porque me da igual el RH de quien sea; porque quiero una Euskadi en colores; porque sueño con cambiar el mundo.

Por todo eso: IBARRETXE, ahora NUNCA MÁS!!!