De la Justicia y las injusticias
Esto, que a priori pudiera parecer negativo, es sin embargo una de las conquistas más importantes del Estado Democrático de Derecho, por cuanto supone una aplicación del imperio de la Ley, en principio, ajena a una valoración subjetiva ética o moral, más allá de la carga valorativa de la que, únicamente, corresponde al legislador dotar a la norma.
De las primeras cosas que estudiamos en las facultades de Derecho, es la absoluta desconexión entre los conceptos de “bueno-malo” y “Justicia”.
En otras palabras: a la diosa Justicia alguien le ha quitado la venda y le está tratando de trucar la balanza.
Y es que, más allá de mi más rotundo acatamiento de las decisiones judiciales, no puedo sino denunciar −y, como demócrata, denuncio− un asalto al Poder Judicial de lo más rancio de la derecha de nuestro país.Una derecha que, lo que no ha ganado en las urnas, pretende conseguirlo a través de oscuros movimientos en los tribunales de nuestro país. Y eso, saltarse a la torera la voluntad popular y los sistemas democráticos que han otorgado unas determinadas mayorías parlamentarias, tiene nombre y apellidos.
Con toda su batería mediática y poder coactivo, el Partido Popular no ha dudado en abrir juicio sumarísimo a todo aquel que ose a contradecir los postulados aideológicos de su máxima de “el poder por el poder”. Pero, lo más preocupante de todo, es que parece haber encontrado en nuestra Administración de Justicia, una especie de caja de resonancia que, en ocasiones, le ríe la gracia a quien se burla de los más básicos principios del Estado de Derecho.
La última de estas “gracietas” es la recusación del magistrado Pérez Tremps quien, por arte de birlibirloque, ha pasado de ser un competente jurista cuyo trabajo sobre la actividad exterior de la Generalitat no era «motivo suficiente para poder dudar de su objetividad», a una especie de rojo separatista que estorba a los fines de la ultraderecha española.
La situación es harto preocupante.
De las primeras cosas que estudiamos en las facultades de Derecho, es la absoluta desconexión entre los conceptos de “bueno-malo” y “Justicia”.

No se trata unicamente del caso de Tremps, sino que hay mas casos como el del Lehendakari que demuestran la politización de la justicia.
El consejo del poder judicial y su composición depende en gran medida de la distribucion de fuerzas politicas.
(...)
El Consejo General del Poder Judicial está integrado por el Presidente del Tribunal Supremo, que lo preside, y por veinte miembros nombrados por un período de cinco años por el Rey, mediante Real Decreto refrendado por el Ministro de Justicia, previa propuesta formulada por el Congreso de los Diputados o el Senado.
Estos veinte miembros se reparten como sigue:
* 12 son jueces y magistrados de todas las categorías judiciales, de los que el Congreso propone seis y el Senado otros seis, en ambos casos por mayoría de tres quintos de sus miembros. A su vez, las Cámaras seleccionan estos miembros de entre los hasta 36 candidatos presentados por las asociaciones profesionales de jueces y magistrados o por un grupo que represente al menos el dos por ciento de los jueces y magistrados en servicio activo.
* 8 son abogados u otros juristas, todos ellos de reconocida competencia y con más de quince años de ejercicio en su profesión. 4 de ellos son propuestos por el Congreso y 4 por el Senado, por mayoría de tres quintos
(...)
Las denuncias de esta politización son necesarias, pero en muchos casos no son aceptadas porque creen que ante estas denuncias hay unos intereses partidistas que van en contra de las "neutrales" decisiones judiciales.
La estrategia del PP es clara, cargarse al tripartito catalán y a ZP por todos los medios posibles, siendo buenos alumnos de la escuela maquiavelistica. (Comment this)
pero hablar es un Derecho, que corresponde a todos los españoles, a todos. Seguir los cauces establecidos en la Constitución para defender los Derechos constitucionales no está restringuido a una parte de la población.
no voy a aburriros con teorías abstractas, sólo voy a deciros mi opinión: conozco a Pablo Perez Tremps personalmente, y os puedo decir que como jurista es un payaso, y como profesor de derecho constitucional, un incompetente. Es la opinión libre de un alumno.
(Comment this)
les agradesco el poder escucharme
si alguien puede hacer algo por mi se los agradeceria (Comment this)