Y a pesar de que acabara el pasado domingo, aún tengo la sensación de oir los ecos de la que, sin duda alguna, ha sido la Conferencia Política más interesante en la que he estado alguna vez.
Todo, absolutamente todo fue espectacular. Desde los escenarios, hasta el Palacio Municipal de Congresos de Madrid que nos albergó. Pero, sobretodo, lo que la hizo grande fue el conjunto de compañeros y compañeras que allí nos reunimos.
Y es que, cualquier excusa es buena para que los socialistas nos hartemos a debatir. Bien lo sabemos quienes llevamos unos cuantos años en este partido.
Pero, por muchos años de militancia que lleves encima, sigue siendo maravilloso pasearse de una comisión hasta el plenario y coincidir, en los pasillos, con personas a las que admiras tanto como Pepe Blanco, Maria Teresa Fernández de la Vega, todos los ministros socialistas e, incluso, con el mismísimo Presidente del Gobierno. Y lo curioso es que, por mucho ministro, presidente o Secretario de Organización que sean, no dejan de ser personas de carne y hueso que no dudan en pararse a hablar contigo si así lo deseas.
Hace unos años, el PSOE acuñó un lema: Otra forma de ser, otra forma de gobernar y, sinceramente, más que un lema es la pura realidad. Se me hace difícil pensar en que otros como Rajoy, Zaplana o Acebes sean tan cercanos. En realidad, lo dudo mucho. Quizá sea por la prepotencia que durante sus ocho años de gobierno derrocharon...
Un evento como la Conferencia Política es, además de para debatir, también un buen lugar para reencontrate con amigos y amigas de toda España. Gente, entre otros, como Herick, Conchi, Sergio, Cesar, Javi, Osquitar, Susana, María, Irene, Pelayo, Osito y, como no, la la simpar Marta I de Aragón. Compañeros, todos, que ya son amigos y amigas con los que siempre es un placer encontrate.
Gente con la que hacer política nunca podrá dejar de ser un placer.