25/04/2007

La Burbuja

Así nos quedamos unos cuantos ayer al oír la noticia de que la empresas inmobiliarias caían en la bolsa estrepitosamente.

Sí, ya se que, al final, seguro que acabamos siendo los curritos los que pagamos el pato de un desplome de ese tipo, pero me atrevería a jugarme una caña con quien lo desee a que ayer, la gran mayoría de los jóvenes españoles, nos quedamos pegados a la tele cruzando los dedos por que éste fuera el principio del fin.

Necesitamos una solución. El mercado inmobiliario está imposible.

Hay quienes dicen que "los jóvenes se quejan de todo" o que "yo cuando era joven también lo tuve difícil". Y no lo niego. De hecho sería un escándalo negar la dificultad a una generación, como la de nuestros padres y abuelos, que vivieron la Guerra Civil y la Dictadura Fascista de Franco. Pero es que no se trata de eso. No es una competición por ver quién " las pasó más putas" para desarrollar su vida.

Se trata de que nos están timando. Y nos timan a todos. A los jóvenes trabajadores que no llegan a los mil euros de salario y nos piden dosmil de hipoteca; timan a quienes creen inocentemente que, porque su casa valga 40 millones de pesetas más que cuando la compro, es millonario (porque no tiene nada, a no ser de que disponga de una tercera vivienda con la que sí podría especular).

Las noticias son buenas. Parece que el Gobierno de Zapatero ha conseguido, al menos, frenar los incrementos de precio en vivienda y, por lo que parece, sus compromisos con la vivienda van más allá. Ahora, sólo hace falta que Madrazo haga su trabajo aquí en Euskadi.

Ayer, estoy seguro, miles de jóvenes cerramos los ojos e imaginamos un futuro en el que "Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos". (Artículo 47 Constitución española).

Posted by Ekain at 11:39:11 | Permanent Link | Comments (9) |

16/04/2007

Los bobones

Y tras las vacaciones de Semana Santa, por fín, volvemos a la carga. La verdad es que esta última semana ha dado para mucho -para muchísimo-. Podríamos empezar por la compra de documentación electoral que se ha destapado en el PP de Melilla; o, si lo preferís podríamos dedicarnos a analizar la caída a lo más bajo de la pocilga en la que el PP se ha metido gracias a las contradicciones y tonterías que el señor Díez de Mera ha protagonizado cargándose, él solito, la poca credibilidad que podía tener la teoría conspirativa que los gerifaltes del PP habían montado en torno al 11M.

Pero no, hoy quiero hacer una reflexión sobre la república y los republicanos en España.

Sí, lo sé. Posíblemente la "ultraortodoxia genovista" de Acebes me tache de rojo radical y separatista por atreverme a hacer algo así, pero ¿sabéis qué? Que me importa un bledo.

Hace pocos días, celebrabamos el 14 de Abril como día de la República. Allí veíamos a cientos o miles de personas de bien, rendir homenaje a un ideal que a mí, personalmente, me conmueve y agrada profundamente. Sin embargo, como republicano que soy, siempre me ha parecido un error este acto del 14 de Abril.

¡Tranquilos, tranquilos! Me explico.

El 14 de abril fue el día en el que se declaró la Segunda República española. Un día, sin duda alguna, maravilloso para cualquier demócrata. Pero, precisamente, el 14 de abril será siempre el día de esa II República y,a pesar de que merece todos mis respetos, yo lo que quiero es una Tercera República.

Durante muchos años, el movimiento republicano español, en gran medida - no acuso a todos- se ha quedado en una especie de club de nostálgicos que nos limitamos a llevar un pin en la solapa, tener la bandera tricolar en nuestro cuarto y poner, de vez en cuando, el politono del Himno de Riego en nuestro teléfono móvil.

Sinceramente, mal andamos. Mal andamos porque no nos hemos parado a hacer lo que verdaderamente debieramos haber hecho hace tiempo.

De la misma manera que una casa no se empieza por el tejado, los republicanos no podemos pretender que algún día llegará la República si no nos movilizamos para ello. Y lo primero debe ser convencer a los ciudadanos y las ciudadanas de España de que hay una cosa, que se llama República, que representa la sublimación del modelo de gobierno democrático.

Y, sinceramente, lo tenemos chungo. Chungo, porque hemos permitido que los conservadores nos coman la tostada.

Si algo bien organizado tiene la derecha a nivel mundial, es su capacidad para manipular a la ciudadanía a través de convencionalismos y, así, se cargaron la conciencia de clase obrera introduciendo un nuevo término, como es el de clase media. Término que caló entre obreros venidos a más -aburguesados- que querían marcar diferencias con quienes aún no disfrutaban de los privilegios a los que ellos habían logrado acceder.

Y, así también, a los republicanos de España nos la metieron doblada creando el término de "juancarlistas". Una especie de excusa para progres a los que les encanta la revista Hola, pero que no quieren reconocerse públicamente como monárquicos.

Y es que, al final, el peor enemigo de la República no van a ser los Borbones, sino los bobones. Aquellos que se han creído eso de que "ésta es una monarquía muy republicana" o esa otra maravillosa frase de "No, si yo no soy monárquico, soy juancarlista".

Compañeros y compañeras republicanos, comencemos la casa por los cimientos.

Por la Tercera República: Menos demagogia y más acción.

 

Posted by Ekain at 19:29:44 | Permanent Link | Comments (7) |

02/04/2007

¡Yo acuso!

Pues sí, esta es una sede más del PSOE, atacada por esa gentuza que se niega a oír lo que la sociedad española, una y otra vez, repetimos sin cesar: ¡No a cualquier tipo de violencia!

Sin embargo, esta Casa del Pueblo, no es de Cruces, no es de Otxarkoaga. En realidad, ni siquiera está en el País Vasco.

Este ataque terrorista -porque así ha de llamarse, pase en Euskadi, en Sevilla o en Estambul- ha sido perpetrado contra los compañeros y compañeras de Alcalá de Henares.

Y, por cierto, esta vez, los niños de la gasolina, no han sido los impresentables simpatizantes de ETA. No, esta vez, los terroristas han sido los niños del aguilucho. Sí, esos a los que el Partido Popular de Rajoy, les ha devuelto a la calle.

Durante mucho tiempo, los socialistas hemos tenido que soportar que la extrema derecha española nos acusara incluso de connivencia con los etarras. Sin embargo, que yo sepa, nunca hemos compartido manifa con quienes luego perpetraban ataques como los que estamos viviendo últimamente.

Porque este ataque contra una sede socialista a manos de la extrema derecha, ha dejado de ser una anécdota o una excepción. Llevamos más de veinte en menos de dos meses.

Y, ante esta situación, ¿dónde está el Partido Popular? Yo, lo tengo claro: escondiendo la mano que tiró la piedra.

Sí, lo digo alto y claro. Sin tapujos. El Partido Popular, con la deriva que han decidido imprimirle sus actuales líderes, no es que esté lanzando balones de oxígeno a la extrema derecha, sino que la está resucitando de entre los muertos.

Todos hemos podido ver cómo van de la mano en sus manifestaciones. Todos hemos podido observar sus coincidencias en mentiras como que el Gobierno de Zapatero está vendiendo Navarra...

Y, por todo ello, ¡Yo acuso! Acuso al Partido Popular de crear este clima de confrontación nacional. Acuso a Rajoy, Acebes, Zaplana y compañía, de incendiar, con sus declaraciones, los mínimos necesarios de convivencia que se han venido respetando en nuestra joven Democracia. Y acuso al Partido Popular de Rajoy de la responsabilidad política de fomentar el odio visceral contra quien no deja de ser un adversario político a ganar en las urnas y no un enemigo a batir: el PSOE.

 

Posted by Ekain at 13:32:02 | Permanent Link | Comments (3) |