17/06/2008
11/06/2008
65 horas ¡Ni de coña! (II)

La propuesta de la comisión europea de aumentar la jornada semanal a 65 horas representa una lamentable involución y un atentado contra los derechos de los trabajadores.
Han sido muchos años de lucha, muchas generaciones de movilizaciones las que han hecho de Europa un lugar donde el concepto “derechos sociales” significa algo concreto. Si algo debe ser Europa es un espacio social donde los derechos de los ciudadanos deben respetarse y la propuesta de la comisión nos devuelve al siglo XIX, a las jornadas de sol a sol y a los sueldos de miseria.
La infame propuesta de la comisión, para ser efectiva, debe ser ahora aprobada por el parlamento europeo, e Internet debe convertirse en la vanguardia de la oposición a la misma.
Demostremos a nuestros eurodiputados que si aprueban las 65 horas tendrán un problema, que los ciudadanos europeos estamos en contra de esta barbaridad.
¿Como hacerlo?
- 1.- Coloca el banner en tu web o blog
- 2.- Haz un post sobre el tema
- 3.- Envíalo por mail a todos tus amigos
- 4.-Hazle saber a los eurodiputados de tu país que NO LES VOTARÁS si aprueban la medida con su voto. Aquí tienes el listado de mails de los eurodiputados
- 5.- Traduce la campaña a tu idioma y extiéndela en tu país.
Actualización: También puedes participar a través de TUENTI y de FACEBOOK. Unete.
Trainspotting
Creo que la palabra que mejor define lo que está sucediendo con la huelga de transportistas es la de lamentable.Pongamos las cosas en su sitio. Los convocantes de la huelga, representan menos de un 20% del sector. Es decir, el 80% del sector de transportistas, no está en huelga. Entonces ¿a qué se debe que en los supermercados falten mercancías y en las gasolineras gasolina? Pues simplemente a que estos señores, a quienes yo no niego su derecho a huelga, se están pasando veinte pueblos.
No seré yo quien le niegue el derecho a manifestarse a nadie. Pero, una cosa es manifestarse y otra es secuestrar mercancías, amenazar a compañeros que no quieren hacer la huelga, quemar camiones, cortar las autopistas, autovías y entradas de ciudades, etc.
Lo de los piquetes informativos nunca lo he entendido bien del todo. Recuerdo que, una vez, cuando yo era pequeño, hubo una huelga de profesores del sector privado que pedían equiparación de sueldos al sector público. Al llegar a la puerta de mi colegio, ví por primera vez esos piquetes de los que tanto había oído hablar en la radio y, sin dudarlo, le pregunté a mi madre ¿y si son informativos, por qué llevan palos?
Yo defiendo su derecho a manifestarse, convocar una huelga y parar en el desempeño de su tabajo. Es un derecho que le asiste. Pero, como ciudadano, lo que no estoy dispueto a permitir son actuaciones mafiosas, intimidatorias y desabastecedoras como las que hemos visto estos días.
09/06/2008
¿65 horas a la semana? NI DE COÑA!!!
¿Pero no hemos vuelto locos o qué? Resulta que esta Europa del comercio en la que nos movemos los europeitos de a pié, se ha propuesto dar una vuelta más de tuerca y apretar que da gusto a los currelas.A uno, que es europeista confenso, le cuesta cada vez más defender ante amigos, lectores y familia, la posición de una Unión Europea cada vez más liberal.
Vale, es obvio que nos ha tocado movernos en un escenario liberal y de libre mercado; bien, también acepto que haya costado dios y ayuda el reconocimiento de derechos sociales, más allá de los derivados del propio mercado común; e incluso, aunque a regañadientas, podría llegar a aceptar que vivimos en una crisis ideológica constante, que perdujica claramente a la izquierda y beneficia sin límite a la derecha europea... Pero, con todo ¿nos hemos vuelto gilipollas o qué?
En la actualidad, los cliches del siglo pasado no valen. No. El prototipo del votante de izquierdas no es ya ese obrerazo a lo Charles Chaplin en Tiempos Modernos y, con ello, el votante de derechas tampoco es ya ese gran burgués con traje negro, sombrero de copa y puro en mano, que disfrutaba de una copa de jerez, mientras veía por la ventana de su despacho la cadena de montaje en marcha.
No, de derechas o de izquierdas, lo cierto es que el cuerpo electoral de todos los países de la UE lo conformamos currelas que, entre el mileurismo y el tresmileurismo, nos engañamos día a día creyendo haber vencido la lucha de clases que un día fue.
Sí amigos y amigas. ¿Obrero yo? ¡No, que va! Viva la clase media!!!
De aquellos lodos vienen estos barros. Como zotes, nos hemos tragado ese discursito liberal de la clase media o, lo que es lo mismo, ese cajón desastre al que nadie le pone límites y en el que se igualan profesionales liberales que cobran el cuádruple que los becarios que también lo conforman.
Pues sí amigos, la Europa de la clase media es la que ahora de plantea retroceder un siglo en los derechos sociales de los trabajadore y permitir jornadas laborales de 65 horas a la semana.
El gobierno de España -una isla socialdemocrata en una Europa gobernada por la derecha- ya se ha manifestado en contra de la medida y el PSOE ha anunciado que piensa reunir de urgencia al Grupo Socialista europeo para impedirlo.
Señoras y señoras, parece que por ahora no será pero, por si acaso, el globo sonda ya ha sido soltado y quién puede asegurarnos que no vuelvan a intentarlo?
Si esto es Europa, yo me bajo. Otra Europa es posible, pero no es la de la clase media.
Vete tú que a mi me da la risa....
... Ese podría ser el resumen final de la abortada carrera hacia la presidencia del PP que ha protagonizado Juan Costa. Poco a poco, el panorama del Partido Popular se va despejando y, los nubarrones, dejan ya entrever un escenario que, lejos de mostrar el paradigma de la democracia interna que otrora nos vendieron, no deja de ser el mismo en el que ya actuaron líderes de acento tejano que, al grito de"la calle es mía" demuestran esa máxima histórica de que, en cualquier partido político "APARATO ES LIBERTAD!!!Se oye por la corte pepera de Madrid que Juan Costa no ha aceptado el reto, porque se sabía una opción perdedora. Argumento éste, que ha sido aplaudido, hasta la extenuación, por un respetable que reclama para el nobillero Costa oreja, rabo y vuelta al ruedo de la hipocresía allá para el 2012, Dios mediante.
¿Ubi sunt la ilusión y los principios que "los críticos" reclamaban frente al posibilismo de la línea oficial? "- ¿Ubi sunt?" lamentan desde el tendido los apoderados del "Niño del Osea, Fijate".
Yo lo se. Los principios y la ilusión están donde siempre: fuera del PP.
04/06/2008
La hora de la verdad
Los ciudadanos, cuando votan cada cuatro años, lo hacen para que sus representantes les planteen respuestas, no preguntas. Si el Lehendakari no es capaz de darse cuenta de algo tan elemental como esto, debería aceptar sus limitaciones e irse a su casa sin esperar ni un sólo minuto más.
La "consulta" de Ibarretxe, no plantea dos preguntas. No, esa es su forma de presentación a la sociedad pero, más allá de las cuestiones planteadas en ellas, son un plante a las reglas del juego democrático del que nos hemos dotado.
En primer lugar es un insulto a los propios ciudadanos, puesto que en vez de aceptar el panorama político que nosotros hemos configurado con nuestros votos, se niega a debatir con los partidos políticos representados en el Parlamento Vasco, pegando la primera bofetada en la frente a la institución que representa la soberanía popular de los vascos.
En segundo lugar, el Proyecto de Ley en el que lo recoge, es un enjendro normativo que no aguanta, jurídicamente, ni el examen de un alumno de primero de Derecho. Mezcla churras con meninas, crea derechos fundamentales y viola el orden de fuentes de nuestro sistema.
Pero, lo más triste, es un insulto al nacionalismo vasco. Ibarretxe, en esta huida hacia adelante que las dos preguntitas significan, no ha dudado en cargarse el poco prestigio que le quedaba al PNV como partido de orden capaz de gestionar la sociedad vasca. Ibarretxe ha dilapidado el tesoro de una educación pública envidiable, de una osakidetza saneada, etc... que otros le dejaron.
De su "consulta" sólo puede resultar una afirmación: es la hora del cambio.

