Trainspotting
Creo que la palabra que mejor define lo que está sucediendo con la huelga de transportistas es la de lamentable.Pongamos las cosas en su sitio. Los convocantes de la huelga, representan menos de un 20% del sector. Es decir, el 80% del sector de transportistas, no está en huelga. Entonces ¿a qué se debe que en los supermercados falten mercancías y en las gasolineras gasolina? Pues simplemente a que estos señores, a quienes yo no niego su derecho a huelga, se están pasando veinte pueblos.
No seré yo quien le niegue el derecho a manifestarse a nadie. Pero, una cosa es manifestarse y otra es secuestrar mercancías, amenazar a compañeros que no quieren hacer la huelga, quemar camiones, cortar las autopistas, autovías y entradas de ciudades, etc.
Lo de los piquetes informativos nunca lo he entendido bien del todo. Recuerdo que, una vez, cuando yo era pequeño, hubo una huelga de profesores del sector privado que pedían equiparación de sueldos al sector público. Al llegar a la puerta de mi colegio, ví por primera vez esos piquetes de los que tanto había oído hablar en la radio y, sin dudarlo, le pregunté a mi madre ¿y si son informativos, por qué llevan palos?
Yo defiendo su derecho a manifestarse, convocar una huelga y parar en el desempeño de su tabajo. Es un derecho que le asiste. Pero, como ciudadano, lo que no estoy dispueto a permitir son actuaciones mafiosas, intimidatorias y desabastecedoras como las que hemos visto estos días.
Os habéis dado cuenta de lo que está pasando esta última semana. Todos los medios de comunicación se afanan en hacer encuestas para ver qué opinan los ciudadanos respecto a las listas del Partido Popular. Y oh, dios mío, unos opinan que debería incluírse a Rato, otros que a Esperancita Aguirre y algunos -muchos para hacer honor a la verdad- incluirían a Gallardón. Pero ¿por qué no se atreven a preguntar a los votantes del PP si quieren que encabece Rajoy?
Pues parece que nuestro amigo Rajoy lo tiene claro: antes que la democracia están sus intereses partidistas.
