el blog de ekain

Un espacio de progreso

Los bobones

Filed Under (Uncategorized) by Ekain on 16-04-2007

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Y tras las vacaciones de Semana Santa, por fín, volvemos a la carga. La verdad es que esta última semana ha dado para mucho -para muchísimo-. Podríamos empezar por la compra de documentación electoral que se ha destapado en el PP de Melilla; o, si lo preferís podríamos dedicarnos a analizar la caída a lo más bajo de la pocilga en la que el PP se ha metido gracias a las contradicciones y tonterías que el señor Díez de Mera ha protagonizado cargándose, él solito, la poca credibilidad que podía tener la teoría conspirativa que los gerifaltes del PP habían montado en torno al 11M.

Pero no, hoy quiero hacer una reflexión sobre la república y los republicanos en España.

Sí, lo sé. Posíblemente la “ultraortodoxia genovista” de Acebes me tache de rojo radical y separatista por atreverme a hacer algo así, pero ¿sabéis qué? Que me importa un bledo.

Hace pocos días, celebrabamos el 14 de Abril como día de la República. Allí veíamos a cientos o miles de personas de bien, rendir homenaje a un ideal que a mí, personalmente, me conmueve y agrada profundamente. Sin embargo, como republicano que soy, siempre me ha parecido un error este acto del 14 de Abril.

¡Tranquilos, tranquilos! Me explico.

El 14 de abril fue el día en el que se declaró la Segunda República española. Un día, sin duda alguna, maravilloso para cualquier demócrata. Pero, precisamente, el 14 de abril será siempre el día de esa II República y,a pesar de que merece todos mis respetos, yo lo que quiero es una Tercera República.

Durante muchos años, el movimiento republicano español, en gran medida - no acuso a todos- se ha quedado en una especie de club de nostálgicos que nos limitamos a llevar un pin en la solapa, tener la bandera tricolar en nuestro cuarto y poner, de vez en cuando, el politono del Himno de Riego en nuestro teléfono móvil.

Sinceramente, mal andamos. Mal andamos porque no nos hemos parado a hacer lo que verdaderamente debieramos haber hecho hace tiempo.

De la misma manera que una casa no se empieza por el tejado, los republicanos no podemos pretender que algún día llegará la República si no nos movilizamos para ello. Y lo primero debe ser convencer a los ciudadanos y las ciudadanas de España de que hay una cosa, que se llama República, que representa la sublimación del modelo de gobierno democrático.

Y, sinceramente, lo tenemos chungo. Chungo, porque hemos permitido que los conservadores nos coman la tostada.

Si algo bien organizado tiene la derecha a nivel mundial, es su capacidad para manipular a la ciudadanía a través de convencionalismos y, así, se cargaron la conciencia de clase obrera introduciendo un nuevo término, como es el de clase media. Término que caló entre obreros venidos a más -aburguesados- que querían marcar diferencias con quienes aún no disfrutaban de los privilegios a los que ellos habían logrado acceder.

Y, así también, a los republicanos de España nos la metieron doblada creando el término de “juancarlistas”. Una especie de excusa para progres a los que les encanta la revista Hola, pero que no quieren reconocerse públicamente como monárquicos.

Y es que, al final, el peor enemigo de la República no van a ser los Borbones, sino los bobones. Aquellos que se han creído eso de que “ésta es una monarquía muy republicana” o esa otra maravillosa frase de “No, si yo no soy monárquico, soy juancarlista”.

Compañeros y compañeras republicanos, comencemos la casa por los cimientos.

Por la Tercera República: Menos demagogia y más acción.